La importancia de la motivación para el deporte y la vida

La motivación es uno de los cuatro pilares básicos de nuestra web debido a que es el motor principal de todo lo que hacemos, aquello que da sentido a cada decisión y acción que tomamos. No importan los obstáculos, las dificultades, las piedras que se interpongan en nuestro camino. La motivación nos insta a mejorar, a esforzarnos, a seguir adelante a pesar de todo para poder inspirarte y ayudarte a alcanzar todo lo que te propongas.

Pero, algunas veces, sin saber muy bien el motivo la motivación puede decaer. Es entonces cuando puede que sientas que lo que antes era tu motor, ahora es lo que tira de ti hacia atrás. Te cuesta más levantarte por las mañanas cuando, antes, lo hacías sin pensar y con una amplia sonrisa. No pasa nada. La motivación sigue ahí, pero tienes que saber cómo estimularla.

 

 

La motivación es imprescindible para tu entrenamiento

¿Puedes imaginarte a un atleta sin motivación? Esto repercutiría de forma negativa en su entrenamiento y, después, en sus resultados. De hecho, posiblemente, dejaría el deporte para buscar otra actividad que le proporcionase ese empuje que todas las personas, incluida tú, desean encontrar en su vida. Porque si lo que hacemos no tiene un sentido, los resultados que obtendremos no harán más que dirigirnos hacia la puerta de salida.

Podríamos decir que la motivación es como una brújula que te permite dirigirte hacia el lugar al que quieres llegar. Sin embargo, en algunas ocasiones, su aguja puede que empiece a girar sin señalar ninguna dirección certera. Ese es el momento en el que puede que pienses en tirar la toalla. Te encuentras perdido y la falta de ganas se hace cada vez más presente. Pero, si en el fondo eres consciente de que te gusta lo que haces, no te rindas tan fácilmente. Existen formas de recuperar esa motivación que crees que se ha esfumado cuando, en realidad, no es así.

 

 

Luchando contra gigantes

¿Te suena la película Luchando contra gigantes? En la plataforma de YouTube hay una escena que se hizo viral. En ella se ve a un grupo de jugadores de rugby que están entrenando. Caminan a gatas con un compañero encima de sí mismos y su objetivo es llegar lo más lejos que puedan. Sin embargo, no se están esforzando lo suficiente, no lo están dando todo. Esto hace que el entrenador tome una decisión que asombra a todo el equipo: que hagan el ejercicio con los ojos vendados.

Para ello, escoge a uno de los jugadores que se llama Ron mientras sus compañeros se quedan sentados mirando cómo realiza el entrenamiento. A medida que avanza, las risas de sus compañeros se van atenuando. El entrenador no deja de gritarle a Ron que avance, que puede dar un paso más, que no se rinda ahora que ya está cerca de llegar al final. Ron se queja de que le duelen los brazos, pero el entrenador le dice que deje que le duelan. Cuando, finalmente, ya no puede más, Ron ha superado con creces el objetivo. Sin duda, este fragmento de la película es muy inspirador y te permitirá reflexionar sobre un aspecto fundamental. A veces, no es que no tengas motivación, sino que no crees en tus propias capacidades. ¿Te resulta esto familiar?

 

¿Qué es la pasión?

Motivación y pasión son dos conceptos que consideramos que van de la mano. De hecho, hay una frase que seguramente hayamos visto en las redes sociales en más de una ocasión que dice así: “Hagas lo que hagas, hazlo con pasión”. La pasión la consideramos el nivel más elevado de la motivación. Aquello que hacemos porque nos encanta, porque nos hace sentir vivos.

Podemos estar motivados para ganar una competición y dar lo mejor de nosotros mismos. Pero ¿qué es lo que nos hace levantarnos a las seis de la mañana para entrenar o sacrificar algún fin de semana para dedicarlo a nuestro entrenamiento? Seguro que sabes la respuesta. Es la pasión unida a la motivación. Este es uno de los motores más importantes. No solo para conseguir resultados, sino para sentirnos felices y plenos.

Algo que debemos tener claro es que la motivación fluctúa. Hoy está arriba, pero mañana puede que esté más abajo. Sin embargo, si somos conscientes de para qué estamos practicando kung-fu, defensa personal, yendo al gimnasio o buscando conseguir un determinado peso, esto hará que nos pongamos en camino sin pensarlo para hacer aquello que nos permite sentirnos tan bien.

 

Lo que le aporta el deporte a la vida

¿Crees que la motivación en el deporte no aporta nada a la vida diaria? Déjanos decirte que estás muy equivocado. La constancia, la perseverancia y el no rendirse nos serán de gran ayuda ante los obstáculos y problemas que se nos presenten en nuestro día a día. ¿Por qué? Porque el deporte nos hace adoptar una actitud diferente y esto se reflejará en todos los demás ámbitos de nuestra vida.

Asimismo, nos sorprenderemos con una motivación especial para buscar esa pasión en otros ámbitos que será lo que nos empuje hacia adelante cuando no estemos tan animados. Porque si el deporte nos hace sentir dichosos, plenos y felices, ¿por qué con otras actividades (el trabajo, por ejemplo) no nos sentimos así? Esto, tal vez, necesite una revisión y unos cambios.

Si alguna vez has dejado un deporte que te gustaba por falta de motivación y eso, aún hoy en día, te hace sentir mal, no has tenido el enfoque adecuado que te recordase que eso te apasionaba. Existen muchos profesionales que te ayudan a ver aquello que tú no eres capaz de percibir, como ocurría en la película Luchando contra gigantes. En nuestra página web hay una palabra importante “coach” que define nuestro objetivo: preparar tanto a grupos como a deportistas individuales para que consigan todos sus objetivos, ayudándoles a encontrar su pasión y motivación para que empiecen a creer en sí mismos. Los límites solo están en nuestra mente. ¿A qué estás esperando para derribarlos?

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